Aspiración (relato)

Verónica Arista Trejo

Todos los seres humanos soñamos siempre con llegar a cumplir metas, pero ¿en qué radica esa satisfacción en los logros? Sin duda es de reconocer cuando una madre soltera se empeña en sacar adelante a su hija, cuando el desliz de una noche le hizo saber que los instantes de placer se tienen que responder con un compromiso que se asume para toda la vida.

Fue fuerte a su manera, tratando de salir adelante, desvelándose para sacar una carrera secretarial con las mejores calificaciones, con un empleo en una escuela secundaria que no demanda mayor esfuerzo que el que da los fines de bimestre al pedir calificaciones a los maestros, con una rutina que consiste en pedir permiso para salir “por la torta”, “por el tamal”, “por el atole o el café” o simplemente para ver pasar las horas del día hojeando los catálogos con los productos que no falta quien venda. Pero en el fondo mira a los “maestros y maestras” que dan clases, a los que los alumnos y alumnas se acercan para platicar, para reconocer su trabajo, realmente hay ejemplos para admirar. Y se pregunta – ¿Yo podré ser como ellos? , ¿Por qué no intentarlo?- Con el deseo y el valor de hacer algo diferente, hace un examen que la vuelve nuevamente al aula, la escuela que forma a los docentes. Piensa que debe estar a la altura, se desvela estudiando, busca las mejores calificaciones, ella es la mayor de sus compañeros de grupo, por lo que siente que debe ser la que ponga el ejemplo, la que lo SABE TODO, pero lo mejor es que vuelve a estar con jóvenes en una etapa que nunca disfrutó y se pinta las canas de negro, y se viste de negro por las noches para ir a los antros con sus amigos de la escuela. 

Y pasan cuatro años de su vida, el resultado: un buen promedio y una titulación con honores. Finalmente, ya no es más la secretaria ahora es LA MAESTRA.

Su sueldo aumentó, su satisfacción también. El comienzo nunca es fácil, “nadie debe saber que fui la secretaria”… pero qué es lo que cambia realmente… porque ahora “Es la que lo sabe todo ante sus alumnos”, “Es la que regaña”, “Es la que habla con los padres de familia para decirles cómo educar a sus hijos”, “la que recibe regalos el 15 de mayo”, “la que critica a las secretarias por no trabajar”… que permanece… “las ausencias continuas para salir a la calle con cualquier pretexto porque no soporta estar en el aula”, “la búsqueda de las amigas que traen los catálogos porque ahora ya tiene más dinero para comprar”. Pero entonces… dónde quedó el  sueño… algo cambió o todo sigue igual en el descontento de una noche que no fue feliz…

Presentación (Num. 195, ene-mar., 2014)

En esta primera edición del 2014 queremos hacer un Homenaje Gráfico al pintor noruego Edward Munch por su 70º. Aniversario luctuoso, acaecido el 23 de enero de 1944.

Los artículos centrales de esta edición son textos que abordan temas alrededor de la educación ciudadana. De este modo, abrimos el número con el excelente texto “El largo y sinuosos camino de la educación ciudadana” de Alfredo Villegas Ortega. Continuamos con otra reflexión sobre el arte de la democracia a cargo de  Jesús Caballero y Díaz y con una descripción de los mitos y caminos de la responsabilidad social en México realizada por José de Jesús González Almaguer. Cerramos la sección con los artículos de Francisco Hernández Avilés donde explica la relación entre estudiantes ciudadanos en una institución absolutista y de Víctor Manuel Toledo que aborda el tema de Ecología y política.

Mas adelante, Rafael Tonatiuh Ramírez Beltrán nos explica el contenido del libro Construcción del campo de la educación ambiental realizado por Miguel Ángel Arias Ortega, y Edna Marcela Barrios Gómez expone sobre las competencias básicas.


Completamos esta edición con el relato de Fidel Silva Flores  “La cara de niña".